Conociendo el mundo de los diablos
La Semana Santa en Alangasí es un evento que genera expectativa, la devoción y fe de todos los participantes hace notar que se trata de una ceremonia donde el sacrificio está siempre presente. El grupo de Diablos de Alangasí conoce la penitencia de primera mano, y por eso su participación estricta cada año.
Una de las reglas para los miembros del grupo consiste en que una vez que hayan sido elegidos para representar al diablo, deben hacerlo obligatoriamente por 12 años, sólo después de cumplir este tiempo pueden pensar en salir del grupo. Don Tomás Cuichán manifiesta que algunos jóvenes acuden con sus familias para pedirle que los acepte en el grupo, sin embargo, explica que "los jóvenes tienen que cumplir muchas cosas, en su vida cotidiana, con su familia y su corazón". El joven que ingresa tiene que cumplir con todas las tareas que se la encomienda y comportarse como la moral lo indica.
Es necesario conocer que la Semana Santa es una celebración enmarcada en la penitencia y el sacrificio está revalorizado. La purificación de la persona se da a través de la participación mediante la encarnación de los diferentes personajes que integran esta ceremonia. La antropóloga Susana Andrade, docente de la Universidad Católica del Ecuador manifiesta que esta fiesta es perfecta para redimirse de todo lo malo que una persona ha realizado, explica que es el momento para expiar las culpas y toda la comunidad lo percibe de esa forma.
Esta es la esencia, es lo que se debe tener siempre presente para entender todas las dinámicas que envuelven a la participación de los Diablos de Alangasí.
Diablos de fe
Don Tomás Cuichán, el capataz o líder del grupo desde hace más de 15 años manifiesta que no se tiene una fecha en específico del origen de la agrupación, sin embargo, tiene como referencia el nacimiento de su abuelo quien también fue capataz y que nació en 1890.
El objetivo de los diablos para don Tomás es rescatar lo católico y realizar sus actividades para hacer reflexionar a los feligreses de la parroquia y turistas. El grupo está consolidado, no sólo para el día del evento en la parroquia, sino en todo el año. Los miembros de la agrupación tienen constantes visitas a la iglesia, a ancianatos, y en general están muy relacionados al catolicismo, "..en Semana Santa nosotros cumplimos con el sacrificio de salir a hacer lo que sabemos hacer" dice muy convencido don Tomás.
Es importante para don Tomás que los jóvenes puedan seguir con esta tradición y que sobre todo se conozca la cultura y costumbres de Alangasí. Cada integrante del grupo pone un gran esfuerzo para la jornada en que se toman la parroquia, ellos escogen y trabajan en su indumentaria, los trajes, las maletas, las caretas. Cada uno, según don Tomás, siempre está dispuesto a colaborar y gestionar cualquier actividad que se quiera realizar.
Tomás Cuichán
Capataz del grupo de Diablos de Alangasí
Una sacudida emocional
Wilmer Parra
Diácono, ayudante de la pastoral de Alangasí 2018-2019
La religión considera a la Semana Santa como una época sumamente importante y de respeto ya que en ella se conmemora el misterio pascual que es la pasión, muerte y resurrección de Jesús. El ahora Diácono Wilmer Parra Sepúlveda, llegó el 17 de enero del 2018 a la parroquia de Alangasí, fue enviado por parte del Ministerio de Acolitado y Lectorado religioso para apoyar en la gestión pastoral de la parroquia. Participó en dos ocasiones en el evento de Semana Santa y en su primer año, los diablos lo tomaron por sorpresa.
Nos cuenta su primera impresión: “Para mi fue un impacto emocional muy fuerte, no estaba acostumbrado a este tipo de eventos religiosos”. El Diácono Parra viene de un pueblo conservador de Colombia, si bien participaba en el viacrucis de Semana Santa en su lugar natal, cuando llegó a Alangasí vivió una situación totalmente diferente gracias al grupo de diablos y al principio esto resultó bastante chocante para él.
Sin embargo, el segundo año que presenció este hecho manifiesta que entendió mucho mejor las dinámicas del grupo. Él lo ve como una especie de penitencia que están realizando los miembros del grupo. “Esto es cultural, (…) es una representación, son personas común y corrientes y en muchos casos son personas de fe”, comenta mucho más aliviado.




Los diablos ingresan a la Iglesia el Viernes Santo
Somos el termómetro para ver quiénes en realidad estan por su devoción (...)
Tomás Cuichán
Capataz del grupo de Diablos de Alangasí
Dinámicas alangaseñas
Los habitantes de la parroquia se unen, comparten y están reunidos en una misma actividad por su deseo de sacrificarse y conmemorar la pasión de Jesús. Además del componente religioso, el hecho de mantener las costumbres y tradiciones es sumamente importante para el alangaseño, mucho más cuando la celebración de Semana Santa en Alangasí tiene la certificación de Patrimonio Inmaterial desde el 2019, lo cual es un gran paso para la declaratoria de Patrimonio como tal.
Estas dinámicas incluyen componentes como lo son la comida, las reuniones, los rituales antes de la participación, el designio de las personas que estarán a cargo de los grupos, el alcohol y otros elementos que para la parroquia ya están establecidos y deben cumplirse cada año.
Un aspecto que está presente en la mayoría de ritos, fiestas o celebraciones es el alcohol. Este componente suele ser visto de forma superficial para las personas que no están involucradas en esta clase de eventos. No obstante, explica Susana Andrade, la bebida cumple una función, es un rito y es parte de los elementos de las fiestas y en este caso de la conmemoración en la Semana Santa. La bebida representa un intercambio entre la familia, entre los vecinos, y entre los diablos. Este, en ocasiones, representa la base del ritual de la ceremonia.
Al igual que el alcohol existen componentes propios de la parroquia de Alangasí, que, así como los grupos seguirán vigentes. El diácono Wilmer Parra asegura que "el alangaseño no puede vivir sin su cultura", y esto lo demuestra en celebraciones como Semana Santa, Corpus Christi e incluso misas del niño en Navidad.
Susana Andrade
Docente de la Universidad Católica del Ecuador
Estanislao Pazmiño
Antropólogo con mención en arqueología

Los diablos en la cultura ecuatoriana
El grupo de Diablos de Alangasí ya recibe un reconocimiento nacional y forma parte de algunos eventos en los que se difunde su manifestación cultural. Uno de los eventos más importantes en los que participa es el Encuentro Etnográfico Nacional de Diablos organizado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana.
Gracias a eventos como estos, el grupo de diablos puede dar a conocer la caracterización que realizan, sus motivaciones, preparación, planificación y métodos que utilizan cada año.
El encuentro con sus semejantes
Las actividades de los Diablos de Alangasí no se detienen una vez que culmina la celebración de Semana Santa, el grupo partícipa de algunos eventos como el Encuentro Nacional Etnográfico de Diablos que se realiza en Quito. El evento a cargo de la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE) y en específico el Museo Etnográfico de la Casa de la Cultura, se realiza desde el 2017 con el objetivo de difundir el patrimonio etnográfico del Ecuador, en este caso a través de los grupos de diablos que no son tan conocidos en el país. Los diablos “se toman Quito” gracias a este encuentro, ellos llenan de misterio y enigmas las calles de la capital y muestran la transgresión de orden y de paz que muchas veces está dentro de nosotros.
Se trata de un encuentro heterogéneo, donde los diablos de Alangasí, que son muy imponentes y temerarios, se codean con otros diablos de diferentes partes del país. Se encuentran con los vivarachos y reconocidos diablos de Píllaro y los atrayentes diablos de Jujan con sus mojigos, estos últimos son del Guayas, y son de los pocos demonios que tiene la región Costa. Cada grupo tiene su característica especial, su personalidad y su indumentaria, lo cual se puede identificar claramente en el desfile, sobre todo por las máscaras o caretas que utilizan los diversos demonios.
Es sumamente importante para los organizadores del evento que se tenga presente lo que significan estas representaciones para sus actores principales y no se lo tome a la ligera sólo como un momento para “pasarla bien”. Es por esta consideración que el componente académico siempre ha sido parte de los encuentros a través de charlas y conversatorios en los que los asistentes podrán aprender sobre la expresión de la “diablada” en el Ecuador y las especificidades de cada grupo. El encuentro pretende reunir a los actores precisos y originales de los grupos, no se trata de que “cualquiera puede ser diablo”, sino de mostrarle al país un patrimonio del cual no se tiene un vasto conocimiento.
Juan Siguenza
Organizador del Encuentro Etnográfico de Diablos

Archivo fotográfico de los Museos CCE

Archivo fotográfico de los Museos CCE

Archivo fotográfico de los Museos CCE

Archivo fotográfico de los Museos CCE
Los diablos en el encuentro. Fotos de archivo de la CCE
Daniel Espin
Creador de la imagen del Encuentro Etnográfico de Diablos.
La logística del evento
Si bien la idea de este evento fue de la CCE para su realización necesitaron apoyo del Municipio de Quito, el cual asignó a la Administración Zonal la Mariscal para la organización, además de la participación de otros entes de seguridad como bomberos y agentes de tránsito. Además, contaron con una donación de Cervecería Nacional, todas estas gestiones debido a que se necesitó alimento y alojamiento para algunos grupos que asistieron de diferentes partes del país.
El evento tuvo gran aceptación, ya que en su primera edición contaron con aproximadamente 150 mil asistentes, cuando esperaban 60 mil. La difusión del evento tuvo en cuenta la colocación de bandines y afiches en las calles de Quito, la creación de cápsulas informativas para generar expectativa entre los asistentes y en general la atención que los grandes medios de comunicación le prestaron al evento. Para la elaboración de la imagen del evento se tomaron en cuenta varios aspectos de lo que significa “el diablo” en las comunidades y los grupos que participaron en el encuentro.
El futuro de los cucos
Hasta el momento se han realizado 3 ediciones del encuentro nacional. Este año 2020 no se realizó la actividad debido a la situación con el COVID-19, sin embargo, en el Plan Operativo Anual (POA) de la CCE ya estaba contemplado el evento, en un intento de institucionalizar el acontecimiento.
A pesar de que algunas personas han mal interpretado el evento confundiéndolo con una especie de “culto al diablo” para los organizadores la acogida en su mayoría ha sido adecuada. Las nuevas generaciones se han interesado por conocer más sobre esta expresión de la cultura del Ecuador y según Juan Siguenza, uno de los precursores del evento, esto debe ir a la par de la labor de autoridades y organizaciones cuya gestión es imprescindible para que eventos de esta índole tengan éxito.
Ilustración de: Daniel Espin, creador de la imagen del Encuentro Etnográfico de Diablos.

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